Ryanair y los limites de la publicidad

Plane from the Window

Seguramente ustedes conocen una frase que dice “mejor que hablen mal a que no hablen”. Muchas personas y responsables de comunicación de empresas piensan que, al fin y al cabo, que hablan mal de uno o de nuestra compañía no deja de ser publicidad. Y en Ryanair, la famosa aerolínea europea de bajo costo, parece que piensan de esa manera.

La semana pasada, la empresa fue noticia no por sus servicios o por sus nuevos servicios. Lo que la llevó a los medios fueron las declaraciones del CEO de Ryanair, que afirmó que la empresa estaba evaluando la posibilidad de comenzar a cobrar por el uso del baño mientras sus aviones se encontraban en vuelo.

Muchos medios lo tomaron un poco en broma; afirmaron que más bien era una táctica de Ryanair para aparecer en los medios. Pero otros no estuvieron tan seguros, porque esta aerolínea es toda una experta a la hora reducir costos y aumentar sus fuentes de ingresos. Sus tarifas están entre las más bajas del mercado, gracias a apostar por vuelos cortos en mercado con mucha demanda, como el europeo; utilizar aeropuertos secundarios más económicos; y obligar a sus usuarios a comprar sus boletos sólo por Internet. De hecho, la empresa está retirando sus mostradores en los aeropuertos para no gastar en el alquiler de espacios, y sólo va a dejar un lugar para entregar el equipaje. Pero el check in completo deberá ser hecho por Internet de manera obligatoria.

Lo interesante de Ryanair es cómo logra hacerse lugar en los medios a pesar de no gastar demasiado dinero en marketing, y concentrarse más bien en una constante reducción de costos. Y la publicidad entra en esa evaluación de costos; para tal modelo, lo importante es que hablen de tu empresa. Mal o bien, ese tema no es tan relevante.

Más sobre el tema en A pound to spend a penny - what’s the problem?, en el blog del diario inglés The Guardian.

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