En los últimos años, hubo una tendencia bastante marcada entre las aerolíneas: buscar formas de incrementar los ingresos que no provinieran directamente del cobro de pasajes. Así, comenzaron a establecerse restricciones más inflexibles por el tema del peso del equipaje; en varios países, se comenzó a cobrar por la comida en vuelos cortos; o se puso precio a cualquier bebida con alcohol, como sucede en los vuelos en compañías estadounidenses. A eso hay que agregarle las tradicionales ventas de free shop en el vuelo.
Pero estos cobros en pleno vuelo obligaban a las compañías a tener cierta logística cuando cobraban en efectivo. Por ejemplo, tener cambio de determinados montos, o tener en cuenta la paridad entre monedas -aunque ya en varias compañías sólo tomaban dólares o euros. Ahora, sin embargo, ya son varias las compañías que también están comenzando a simplificar esto.
La solución: cobrar únicamente con tarjeta de crédito. Gracias a los autenticadores portátiles de tarjeta que portan las azafatas, hoy ampliamente extendidos, se puede apelar a un tipo de cobro que evita muchos problemas posteriores. No es necesario el cambio, ni tener en cuenta la paridad de monedas.
Por ahora, la tendencia se ve sobre todo en Estados Unidos, donde una compañía como United anunció que en los próximos meses dejará de aceptar efectivo en sus aviones. Pero es bastante evidente que tal estrategia comenzará a extenderse hacia otros países. Buena parte de los que viajan en avión, y sobre todo aquellos que tienen mayor capacidad de consumo, hace rato que cuentan con una o varias tarjetas de crédito. Será cuestión de esperar y ver como la tendencia hacia el “credit card only” se impone entre las distintas compañías.
Más sobre el tema en Chicago Tribune. La imagen que abre la entrada fue tomada por M@mad y publicada en Flickr bajo licencia Creative Commons Attribution.













Lo grave es que normalmente los vuelos hay que pagarlos con tarjeta obligatoriamente y luego te aplican un cargo por hacerlo así cuando no hay otra opción.