En los últimos meses, una serie de aerolíneas en Estados Unidos han comenzado a ofrecer conexión a Internet en sus aviones, aunque por ahora restringido a servicios de cabotaje, y en pocas aeronaves. El acceso no es gratuito, pero los costos no suelen superar los 12 dólares por todo el vuelo. Si el servicio resulta ser muy demandado, es de esperar que se extienda a otras empresas y a más aviones. Muchos usuarios están muy interesados en seguir conectados mientras vuelan, para atender algunas de sus ocupaciones.
Pero otros usuarios están bastante preocupados por la posibilidad de que las conexiones WiFi se extiendan a más aeronaves. Algunos días atrás, en el blog sobre viajes de Newsweek se preguntó a los lectores si encontraban puntos negativos a la introducción de las conexiones inalámbricas a Internet en los aviones. Algunas respuestas:
* La posibilidad de que algunos usuarios usaran el servicio para hacer llamadas de voz sobre IP en servicios como Skype, y molesten a otros pasajeros. Si bien las aerolíneas limitan estos servicios por un tema del limitado ancho de banda disponible, siempre hay pasajeros que le buscan la vuelta para saltearse esas restricciones.
* Usuarios que se dediquen a ver páginas inconvenientes, un tema importante en tanto hay menores en el avión.
* Atentar contra la posibilidad de desconexión. Algunos usuarios señalan que, por ahora, el tiempo de vuelo es un espacio para relajarse. De tener conexión a Internet, serán demandados a realizar tareas ligadas con su trabajo.
* La posibilidad de que aparezcan inconvenientes con pasajeros que se nieguen a dejar de usar Internet en alguna forma que moleste a los demás -como el tema de la voz sobre IP.
¿Se les ocurre alguna otra posibilidad negativa de la introducción del WiFi en los aviones? Pueden dejar sus comentarios debajo.
Más sobre el tema en Newsweek. La imagen que abre la entrada fue tomada por granpapa2006 y publicada en Flickr bajo licencia Creative Commons Attribution.













¿El ruido de teclas chateando?